miércoles, 1 de agosto de 2012



Texto para la planificación VI


 La sordera del perro

   Batifondo Remilgo supo tener un perro que se quedó sordo al ver un sapo fumando y que le hacía guiñadas y le movía la cola.
   - Perdón, pero el sapo no tiene cola.
    Por eso fue que el perro se impresionó tanto. Según un forastero que andaba por El Resorte, el batracio croa porque es natural de Croacia, cosa que lo diferencia de la gallina que cuando hace caca se dice que cacarea.
    Cuando Batifondo llevó al perro al boliche, le dijeron que mejor hubiera llevado al sapo, que el sapo sirve pa jugar al sapo y es mucho más divertido que jugar al perro, y mucho peor si el perro es sordo, porque usté le explica cómo es el juego y el otro como quien oye llover.
    Batifondo Remilgo contó todito lo que le pasaba con el perro, y dijo que así no era vida porque tenía con quien conversar, que cuando un hombre carece de un perro que lo escuche corre peligro de ir y casarse. Y que muchas veces el hombre se casa y después igualmente tiene que conseguir perro porque la mujer no lo comprende , y el perro tampoco, pero no discute.
    Se comentaba el caso, y fue el tape Olmedo y le quiso probar la sordera del perro que estaba distraído mirando pa fuera; hizo sonar los dedos como hacen los andaluces cuando bailan, que con el chasquido no hay perro que no se vuelva pa mirar. Y el perro ni mosqueo. Pa probarlo de nuevo, el tape le chistó.
-          Chicho, chicho, - le dijo – chicho, chiiichooo, perro abombau –le agregó medio calentito de verlo tan desatento.
   Rosadito Verdoso estuvo a punto de reventarle un par de higos por el lomo, pero la Duvija lo miró con ojos de San Francisco de Asís, y se aguantó.   
   El tema se discutió media damajuana de tinto, y quien más quien menos opinó lo suyo. Azulejo Verdoso, el inventor, dijo que pa él lo mejor pa la sordera era sopletear. El pardo Santiago dijo que pa él, clavau que se había dormido de costau y que en un descuido el dueño le había tirado la yerba del mate en una oreja y se la tenía tupida, y que lo mejor era sacudirlo golpeando suave contra un poste. La Duvija opinó que capaz no era sordo, y que capaz que se hacía pa no tener que ir a buscar cosas ni salir a ladrar por cualquier ruidito de morondanga.
   Pero el tape Olmedo dio la solución cuando dijo:
- Si quedó sordo de un susto, lo mejor es darle otro.
   Ahí Rosadito Verdoso agarró el gato que estaba dormido y se lo tiró al perro por la cabeza. Se llevaron un susto los dos, después  el perro escuchaba todo clarito y el barcino  se pasó una temporada sordo, como si fuera de yeso.
     
                                                                                                    Julio César Castro

 2º 7. Liceo “Felisberto Hernández” Nº 59.
  1º de agosto de 2012. Montevideo, R. O. del U.
          María Teresita Facchin.
           

•     Propuesta para una clase de Idioma Español de segundo año de Ciclo Básico.

Planificación VI
Duración: 45 minutos
Tema específico: ” TEXTO NARRATIVO”
Texto de referencia: “La sordera del perro” de Julio césar Castro
Objetivos específicos: Reafirmar las características del texto narrativo a través del comentario y comprensión del mismo.
Apertura (abordaje introductorio)

    _Se preguntará a los estudiantes: ¿Por qué conversan? ¿Qué atractivo le encuentran a la conversación? ¿De qué conversan en clase?¿Por qué lo sienten como una necesidad?¿Cómo imaginan un día sin poder hablar?¿Cómo se sentirían si fueran mudos?
Esta secuencia de interrogantes tiene que llevar al grupo a reflexionar  sobre la lengua.
    _Se demandará también acerca de qué temas hablan, en qué lugar, con quienes.
Por ejemplo de qué hablan dos amigos, en qué lugar lo hacen y en qué momento.
Tratar que mencionen que los amigos se reúnen en el bar para conversar.
Desarrollo
    ­_Mencionar si conocen al uruguayo Julio César Castro.
Presentar el boliche “El Resorte”, lugar imaginario de este autor.
Punto de reunión de, donde se opina, se discute, se dan y se reciben consejos, lugar solidario, generalmente frecuentado por hombres.
   
_Se distribuirá la fotocopia de la versión del cuento  a los alumnos.
_Se hará lectura del texto en voz alta por parte de la practicante.
_Se demandará acerca del título: ¿Qué les sugiere? ¿Por qué?
    Luego se preguntará: _¿Qué les llama la atención de este texto?¿Cuál habrá sido la intención del autor al escribirlo? ¿Quiénes son los personajes?¿Qué hacen?
_Se comentará.
Se resaltará: 1 - narrador.
                       2 - secuencia de hechos.
                       3 – Personajes.
                       4 – Lugar.
                        5 – Tiempo.
Todo esto se registrará en el pizarrón y se les solicitará que tomen nota para su posterior estudio. (Recurso utilizado)
Cierre:
   Se hará una breve reseña del cuento y se recapitulará acerca de sus características, aseverando que es un texto narrativo. 

domingo, 29 de julio de 2012






Autora:


NIKLEVA, Dimitrinka Georgieva. (2008). “Didáctica de la Lengua y Literatura”, “La oposición oral/escrita: consideraciones terminológicas, históricas y pedagógicas”, vol. 20 p. p.  211-227, Universidad de Granada, Departamento de Didáctica de la Lengua y Literatura; nikleva@ugr.es.

Resumen:


    La reconocida autora comienza expresando que oralidad y escritura se complementan e influyen mutuamente. El estudio de la oralidad requiere de la escritura, porque esta va acompañada de la capacidad de análisis, reflexión y abstracción. Las sociedades ágrafas utilizan recursos mnemotécnicos para el estudio de la modalidad oral.
     Por otro lado afirma que la lengua oral debe aproximarse a la escrita, ya sea en lo léxico, en lo sintáctico y en las organizaciones pragmáticas textuales.
    Luego expone las posturas antagónicas de los preceptos de Juan de Valdés: “escribe como hablas” y de Santa Teresa de Jesús: “habla por escrito”. Lo cierto es que nadie habla como escribe ni nadie escribe como habla.
     Afirma que está mal expresar “lengua oral” o “lengua escrita”, porque la lengua es la misma y una. Es el mismo código. La variante es la modalidad del medio, de  la intención y del fin comunicativo.
     La lengua tiene dos modalidades cada una de ellas con rasgos peculiares. La modalidad oral o viva y espontánea posee códigos paralingüísticos (intensidad o énfasis, velocidad de la voz y entonación de la emisión);  cinésicos (gestos, lenguaje y movimientos corporales) y proxémicos (distancia entre los interlocutores).
En cambio, en el texto escrito se halla una descripción de los códigos de la modalidad oral o una mímesis de ella. En la escritura se encuentran marcas diatópicas, diastráticas y diafásicas. Influye en la escritura el nivel cultural del escribiente.
    De ahí surgen las cuatro clases de los sistemas discursivos del lenguaje: hablado, el discurso codificado por el hablante en una conversación, por ejemplo; escrito, el discurso codificado por un escritor en un libro, verbigracia; oralizado,  lectura en voz alta y transcrito, cuando de lo expresado oralmente se toman notas o apuntes.
    También menciona que desde la antigüedad la escritura se impuso en distintos ámbitos: religioso, judicial, administrativo, científico y periodístico.
    Concluye que se deben  usar las expresiones: “modalidad oral” y “modalidad escrita” para mostrar las formas complementarias en que se manifiesta una misma lengua.

Palabras clave: Oralidad, escritura, “se complementan”, modalidades de al lengua”, enseñanza, lingüística, discurso, códigos.


Valoración personal: Este texto muestra la importancia de la modalidad oral de la Lengua y las carencias que presentan los educandos al respecto.
    También recuerda lo normativo acerca de la ley Orgánica de Educación, 2 / 2006, de tres de mayo, cuyos objetivos en todas las etapas educativas son que los aprendices logren el dominio de las dos modalidades de la lengua.

Aportes al abordaje didáctico del tema tratado: Es un texto que sirve para enseñarle al alumno las manifestaciones de la lengua, con sus matices e importancias particulares. Tanto una modalidad lingüística como la otra, deben ser correctas y explícitas en el momento de la comunicación para poder transmitir realmente y precisamente lo que se desea.

Bibliografía útil:

BAJTÍN, Mijaíl Mijáilovich. (1985). Estética de la creación verbal. 1ª parte. México: XXI, Siglo veintiuno editores.
BLANCHE, Claire y BENVENISTE, Émile. (1998). Estudios lingüísticos sobre la relación entre oralidad y escritura, Barcelona, Gedisa, 176 pp.
MONSONYI, Esteban E. (1990). ”La Oralidad”. Venezuela. Artículo del “Anuario para el rescate de la Tradición Oral en América Latina y el Caribe”. Revista No. 02 UNESCO.